comidas

comidas-bebible

De  comidas hablemos hoy.

Empecemos por decir que entre comible y comestible existe una diferencia de sinonimia. Comible es un término de uso familiar, se aplica a las comidas que no son exactamente desagradables al paladar. Su antónimo, incomible, se dice de lo mal condimentado. El adjetivo comestible significa que se puede comer. También se llama así a todo género de alimento; en este caso se prefiere en plural: los comestibles. De igual modo bebible, se emplea para referirse, coloquialmente, a un líquido de gusto bastante grato. Y en correspondencia a comestible: bebestible; mas, aquí serían: las bebidas, no  los bebestibles”.

sazonTratándose de comidas, no podemos dejar de mencionar la palabra sazón, pues, entre otras cosas, con esta se define el sabor que se percibe en los alimentos. Eso sí, debemos recordar que es un sustantivo femenino; por tanto: la sazón, nunca “el sazón”. Más de lo mismo cuando hablemos de hambre: mucha hambre, no “mucho hambre”. El hambre es un sustantivo femenino, aunque como comienza con a tónica, no importa que lleve hache delante, se usa con los artículos el y un; no con “la”, ni con “una”.

ketchupCátchup, cátsup o kétchup. ¡Menudo lío nos hacemos! Todos reconocemos el nombre de esta salsa de tomate, de origen chino, que nuestra lengua ha tomado del inglés. Se pronuncia de las tres formas, la última es la más común entre los británicos. Las dos primeras son más frecuentes en el inglés americano. En español, la más usada es la inglesa, pero todas deben acentuarse en la primera sílaba.

De ese idioma también nos llega: bisté (plural bistés); aunque así se acepta, se prefiere: bistec, que como sabemos es la adaptación a la escritura nuestra de la palabra beefsteak. Su plural es bistecs. En algunos lugares de América, le llaman bife. Se recomienda no usar “bisteck” , porque ni es español, ni inglés.comidas-bistec

sandwichOtro ejemplo de nombres de comidas importados es sándwich. Probablemente ya conoces esta historia: Según se cuenta, John Montagu (1718-1792) cuarto conde de Sandwich (Inglaterra), era un jugador empedernido y pasaba muchas horas delante de la mesa de juego. Un día a la hora de la comida, estaba tan entretenido que le pidió a su sirviente le trajera «cualquier cosa para comer ahí mismo». Al rato, el criado se presentó con una bandeja de alimentos. El conde, sin abandonar su puesto, cortó unas rodajas de roast beef (carne asada), las colocó entre rebanadas de pan, y comió el emparedado sin interrumpir lo que hacía. Tan orgulloso se sentía lord Sandwich de su creación que no dudó en mencionarla en su testamento, como el mejor legado que dejaba a su país.

comidas-brunchEl neologismo “brunch”, derivado de la fusión de las palabras: breakfast (desayuno) y lunch (almuerzo), también tiene un viejo origen anglosajón, aunque, por lo visto, se ha hecho popular, recientemente, y en los Estados Unidos, donde llaman de esta manera a la primera comida, bastante variada y copiosa, tomada a final de la mañana, o más tarde, por lo general, después de una larga velada de fin de semana.

Coñac, es la adaptación gráfica de la voz francesa cognac, denominación de origen de un tipo de aguardiente. En plural: coñacs. Hace algún tiempo fue propuesta la forma “coñá”, pero en el Diccionario panhispánico de dudas se desaconseja el empleo de esta.

Probablemente, en varias ocasiones hayas leído o escuchado decir: “Cordon bleu”. Tal vez ya sepas su significado: cordón azul (más o menos, se pronuncia: “córdon ble”). Este término francés, luego adoptado por el inglés como “Cordon blue (“córdon blu”),  es el cordón ornamental que se otorga a quienes se distinguen en la gastronomía.  Existen platos de la cocina internacional con ese nombre: Filete a lo “Cordon blue” (o “bleu”). No digas: “Gordon blue”. Nada de ge.

comidas-programasAl igual que tantos, muchos de mis compañeros de average y yo, somos entusiastas seguidores de esos interesantes programas de televisión, dedicados a la importancia de la buena alimentación, a las nuevas formas de preparar y presentar los alimentos, y a todo lo referente al tema de las comidas. Sin embargo, pese a la gran disponibilidad de información, a menudo se oye a algunos repetir los aprendidos  términos culinarios, sin reparar en el verdadero significado de estos; por ejemplo, creen que es lo mismo degustar que “comer” o “beber”; quizás les resulte más elegante. Pero degustar no es comer ni beber, sino: “Probar una comida o bebida para valorar su sabor. Figuradamente, saborear y percibir con deleite otras sensaciones agradables”. Solo eso.

sumillierSumiller, plural: sumilleres, procede del francés sommelier; es la persona encargada de los vinos y licores en los restaurantes de lujo. Siempre existió esa voz en nuestra lengua. Así se llamaba quien estaba a cargo de la jefatura del servicio de palacio. No es recomendable usar: “somelier”, como se ve escrito por ahí, la RAE aconseja emplear: sumiller, recuérdalo.

licoresY a propósito de licores. ¿Alguna vez te ha tocado la suerte de escuchar a uno de esos “personajes”, autodenominados expertos catadores de vino? No sería nada raro, hoy día abundan los espontáneos que, aunque no tengan idea de cuanto dicen, alzan la copa con un gesto impostado, mientras ofrecen su opinión con voz engolada y  frases manidas como: “una explosión de sabores en el paladar”, y cosas por el estilo. La semana pasada, en un restaurante, le oí decir a alguien sentado a  una mesa cercana a la mía: “Este caldo tiene un buen gusto en boca”.  ¿Y dónde más esperaba aquel tener papilas gustativas?,  me pregunté yo, muy intrigada.

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